Nastia: leer y dibujar para mantener la calma.
Nastia, de 16 años, cuenta que ella y su familia hablaban sobre lo que harían si llegaba un ataque. "Tenemos una bodega cerca de casa donde podemos escondernos si disparan", afirmaba. "Pero no quiero volver a vivir un bombardeo, es realmente aterrador. No sabes dónde caerá el proyectil, dónde esconderte". Nastia reconoce que se empezó a sentir cada vez más ansiosa. Para ella, la manera de lidiar con ello era leyendo, dibujando y hablando con su hermana. "Si tuviera que irme, cogería un libro que me ayude a levantar el ánimo, o un juguete blando con el que pudiera quedarme dormida y que me ayudara a calmarme".