Una madre obligada a huir

Yulia es madre de tres hijos. Cuenta que cuando todo empezó, estuvieron viviendo en el pasillo de su casa, sin moverse de ahí, por miedo a los bombardeos. Los niños no entendían qué hacían allí hasta que los aviones empezaron a sobrevolar y se asustaron mucho. 
Después pasaron algún tiempo en una estación de metro, aunque no era el sitio más adecuado para alojarse con su bebé y los otros niños pequeños. 
Tuvo que tomar la terrible decisión: huir de su ciudad, Kharkiv, en busca de un lugar seguro para su familia. Cogieron un tren. No olvida las explosiones y el humo que invadía la estación. Pero sobre todo, no olvida el miedo que pasó ella y los niños. 
Así llegó a Lviv, con lo puesto y sin planes de futuro. 



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