Om Prakash tenía solo ocho años cuando empezó a limpiar coches en las calles de Delhi, en el norte de India. Cada mañana, él veía a otros niños con sus mochilas yendo al colegio, mientras él se dedicaba a frotar cristales bajo el sol. A veces, se preguntaba cómo sería tener un cuaderno y poder escribir su nombre. Un día, una organización decidió ayudarlo a dejar su trabajo y le brindó la oportunidad de asistir a la escuela. Al principio, todo le parecía confuso, pero poco a poco comenzó a leer, a contar y a soñar. Soñaba con un mundo en el que ningún niño tuviera que trabajar para sobrevivir. Con el tiempo, Om se convirtió en un defensor de los derechos de los niños y fue invitado a hablar en las Naciones Unidas. Allí, frente a un público de cientos de personas, pronunció con voz firme: “Los niños deberían tener libros en las manos, no herramientas.” Hoy, sigue estudiando y ayudando a otros niños a recuperar su infancia. Porque, para él, el mayor sueño es que todos tengan...
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